La tarde de este viernes se reactivó un añejo conflicto territorial entre los municipios de Teoloyucan y Cuautitlán, en el Estado de México, debido a la construcción de un Centro de Distribución (CEDIS) en la zona limítrofe entre ambas demarcaciones.
El enfrentamiento se desarrolló sobre la carretera Las Ánimas-Coyotepec, la cual permanece completamente bloqueada tras los disturbios.
El conflicto estalló cuando autoridades del municipio de Cuautitlán acudieron al sitio con la intención de clausurar la obra, argumentando que ésta presentaba presuntas irregularidades en su ejecución. Sin embargo, los encargados de la construcción aseguraron contar con los permisos correspondientes expedidos por el municipio de Teoloyucan, por lo que solicitaron la presencia de autoridades de dicha localidad para respaldar su postura.
La llegada de funcionarios de ambas administraciones generó confusión e incertidumbre entre los habitantes de la zona, provocando la concentración de pobladores de Teoloyucan que, en defensa de la obra, comenzaron a manifestarse. Lo que inicialmente se presentó como un intento de diálogo entre ambas partes, pronto se tornó en un enfrentamiento violento.
Testigos relatan que los ánimos se desbordaron cuando vecinos de Teoloyucan agredieron a funcionarios y elementos de la policía municipal de Cuautitlán para obligarlos a retirarse. Durante el altercado se lanzaron piedras y se escucharon varias detonaciones de arma de fuego, al parecer con la intención de dispersar a la multitud.
En el lugar quedaron varios casquillos percutidos, así como una patrulla de Cuautitlán visiblemente dañada, según se constató en una transmisión en vivo realizada por un medio local.
Hasta el momento, las autoridades estatales no han emitido un comunicado oficial sobre el saldo de este enfrentamiento ni las acciones que se tomarán para resolver el conflicto. La carretera continúa cerrada y el ambiente en la zona sigue siendo tenso, mientras los vecinos exigen una solución definitiva a los problemas de jurisdicción que, desde hace años, generan fricciones entre ambos municipios. Se espera que en las próximas horas se convoque a una mesa de diálogo con la intervención del gobierno estatal para evitar que el conflicto escale aún más.


