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Suspenden pozo en Ixtlahuaca tras presunta contaminación

Lo que prometía ser una solución al problema de abastecimiento de agua en la comunidad de Santa María de Guadalupe terminó convirtiéndose en una fuente de preocupación para sus habitantes. A poco más de dos meses de haber entrado en operación, el pozo 147 fue suspendido temporalmente luego de que vecinos denunciaran afectaciones a la salud y la muerte de animales presuntamente relacionadas con el agua que consumían.

Desde que comenzó a funcionar el pasado 24 de marzo, habitantes de la comunidad aseguran que comenzaron a presentarse casos de diarrea, dolores estomacales, irritaciones en la piel y erupciones en distintas partes del cuerpo. Con el paso de las semanas, los reportes aumentaron y la inquietud se extendió entre las familias.

La alarma creció cuando productores de la zona reportaron la muerte de animales de ganado que bebían agua proveniente de la red de distribución. Entre los casos documentados por los propios vecinos se encuentra el fallecimiento de al menos siete borregos, situación que encendió las alertas en la comunidad.

Ante la falta de respuestas inmediatas, los pobladores solicitaron la intervención de las autoridades municipales y decidieron realizar estudios independientes al agua. Los análisis, efectuados por una especialista en biología, arrojaron resultados preocupantes: contaminación microbiológica y niveles elevados de microorganismos mesófilos aerobios, indicadores que permiten evaluar la calidad sanitaria del líquido.

Tras las denuncias y la difusión de los resultados, el Ayuntamiento determinó suspender de manera preventiva la operación del pozo 147 y ordenó la realización de nuevas pruebas para determinar si existe algún riesgo para la salud de la población.

Mientras se desarrollan los estudios, el suministro de agua en Santa María de Guadalupe se realiza mediante pipas para evitar que los habitantes continúen utilizando el líquido presuntamente contaminado.

Los vecinos exigen que las investigaciones se realicen con total transparencia y que los resultados sean dados a conocer públicamente, pues aseguran que durante más de 60 días consumieron agua sin saber que podría representar un riesgo para su salud y para sus animales.

La comunidad permanece a la espera de los dictámenes oficiales que permitan esclarecer el origen de la contaminación y determinar las acciones que deberán implementarse para garantizar el acceso a agua segura.

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