* Tormenta atípica colapsa vialidades y activa emergencia……
* Despliegan autoridades brigada de emergencia……
Por Mireya Álvarez
La capital mexiquense vivió una escena inusual la tarde del sábado 2 de mayo, cuando una intensa y atípica granizada cubrió de blanco calles, avenidas y colonias enteras, provocando afectaciones viales, encharcamientos severos y una movilización inmediata de cuerpos de emergencia en distintos puntos del municipio.
Ciudad paralizada por el hielo
Lo que comenzó como una lluvia aparentemente común se transformó en cuestión de minutos en una tormenta de granizo de gran intensidad, dejando capas de hielo en vialidades principales y zonas habitacionales, afectando especialmente puntos como Torres Chicas, Nueva Oxtotitlán, el Centro de la ciudad y diversas periferias.
El fenómeno no solo alteró el paisaje urbano, también colapsó la circulación vehicular, generando caos en avenidas clave donde el tránsito quedó prácticamente detenido ante la acumulación de hielo y agua.
Respuesta inmediata del municipio
Ante la magnitud del evento, el Ayuntamiento de Toluca activó un operativo de reacción inmediata encabezado por elementos de Protección Civil, Bomberos y personal del Organismo de Agua y Saneamiento, quienes se desplegaron en las zonas más afectadas para atender la emergencia.
Las brigadas realizaron labores de desazolve, retiro de basura y granizo de coladeras, liberación de vialidades y apoyo directo a ciudadanos, especialmente en áreas donde el agua amenazaba con ingresar a viviendas.
El alcalde Ricardo Moreno Bastida aseguró que la prioridad es garantizar la seguridad de la población, destacando que se ha reforzado la capacidad operativa para responder de manera oportuna ante fenómenos naturales cada vez más impredecibles.
Granizadas históricas en Toluca
Aunque las lluvias intensas son comunes en temporada, eventos de esta magnitud no son frecuentes en Toluca, una de las referencias más cercanas ocurrió en junio de 2020, cuando una fuerte granizada también cubrió calles del municipio, provocando afectaciones similares en colonias del norte y centro.
Otro antecedente relevante se remonta a julio de 2018, cuando una tormenta acompañada de granizo generó inundaciones y daños en infraestructura urbana, aunque sin alcanzar la extensión y acumulación de hielo registrada en este reciente episodio.
Estos eventos, aunque esporádicos, evidencian una tendencia de fenómenos meteorológicos más extremos, asociados a cambios en los patrones climáticos que impactan directamente en zonas urbanas.
Cambio climático y eventos extremos
Especialistas han advertido que este tipo de fenómenos atípicos podrían volverse más frecuentes, como consecuencia de la variabilidad climática y el aumento en la temperatura global, lo que altera la dinámica de las lluvias y favorece tormentas más intensas.
Toluca, por su altitud y condiciones geográficas, es particularmente susceptible a cambios bruscos en el clima, lo que incrementa la probabilidad de granizadas severas en periodos cortos.
Alerta permanente
El gobierno municipal informó que se mantiene un monitoreo constante de las condiciones meteorológicas, así como de los niveles de agua en puntos críticos, con el objetivo de prevenir nuevas afectaciones.
Asimismo, se exhortó a la población a mantenerse informada y reportar cualquier situación de riesgo a través del número de emergencias 911, recordando que los canales de atención operan las 24 horas.
Prevención, la clave
Autoridades reiteraron la importancia de no tirar basura en la vía pública, ya que esto contribuye a la obstrucción de coladeras y agrava las inundaciones durante lluvias intensas, además de recomendar evitar transitar por zonas inundadas y resguardarse durante tormentas severas.
El episodio del 2 de mayo deja una lección clara para la capital mexiquense, la necesidad de fortalecer la infraestructura pluvial y los protocolos de respuesta ante fenómenos cada vez más impredecibles, en una ciudad donde el clima ya no responde a patrones tradicionales.
La imagen de Toluca cubierta de blanco no fue postal turística, fue advertencia, una señal de que la naturaleza está cambiando el ritmo y que la capacidad de adaptación será determinante para enfrentar lo que viene.


