Por Mireya Álvarez
El conflicto por los límites territoriales entre Tonanitla y Tecámac volvió a escalar luego de que el alcalde de la primera demarcación, Mauro Martínez Martínez advirtiera sobre un intento para transferir cerca de 149 hectáreas al municipio vecino, situación que, aseguró, pondría en riesgo el dictamen territorial que durante años ha defendido su administración.
Durante la ceremonia cívica de inicio de semana, el presidente municipal informó a habitantes y servidores públicos sobre las reuniones sostenidas recientemente con representantes de la Secretaría General de Gobierno estatal, la Comisión de Límites Territoriales del Congreso mexiquense y autoridades de Tecámac y Jaltenco. En ese contexto, afirmó que Tonanitla mantiene una postura firme para conservar la totalidad de su territorio.
Martínez Martínez recordó que el diferendo limítrofe ha atravesado un largo proceso jurídico y administrativo ante el Congreso estatal, donde, dijo, el municipio presentó documentación y pruebas suficientes para respaldar su posición, por ello, insistió en que ahora corresponde a la Legislatura emitir un dictamen definitivo que reconozca los argumentos de Tonanitla.
Además explicó que, durante los encuentros con autoridades estatales en Toluca, el gobierno de Tecámac planteó una compensación territorial de aproximadamente 150 hectáreas, según señaló, esta petición se fortaleció después de que representantes del comisariado ejidal manifestaran desinterés sobre esos predios debido a que, afirmó, parte de las tierras ya fueron comercializadas por ejidatarios.
El alcalde consideró que dicha postura terminó afectando la defensa territorial del municipio, e incluso acusó que mientras públicamente se expresa respaldo a Tonanitla, en otros espacios se emiten declaraciones contradictorias que favorecen a Tecámac.
Aunado a ello, denunció que para el próximo 14 de junio fue convocada una asamblea en la que se pretende modificar el uso y control de las 149 hectáreas en disputa. De concretarse, dijo, el municipio vecino podría comenzar a ejercer funciones administrativas y de gobierno en la zona, lo que impactaría directamente en la resolución del conflicto limítrofe.
Frente a este escenario, el presidente municipal indicó que ya sostiene conversaciones con ejidatarios para intentar detener dicha asamblea y evitar decisiones que, a su juicio, vulneren los intereses de la población de Tonanitla.
Finalmente, aseguró que la controversia territorial se encuentra en una etapa decisiva y subrayó que la disputa principal no involucra la totalidad de las más de 800 hectáreas históricamente reclamadas, sino únicamente una parte específica del territorio y también pidió transparencia y congruencia a los representantes ejidales, a quienes acusó de actuar en contra de la voluntad de los habitantes del municipio.


