Tras la intensa jornada de movilizaciones que ayer jueves paralizó las principales arterias del Estado de México —incluyendo el Circuito Exterior Mexiquense y la Autopista México-Puebla—, la Unión Popular Revolucionaria Emiliano Zapata (UPREZ) presenta hoy un cambio de estrategia marcado por la división interna y la denuncia de represión gubernamental.
Por acuerdo de asamblea, el contingente encabezado por Felipe Rodríguez decidió levantar el campamento que mantenía frente al Palacio de Gobierno en Toluca. Esta facción, que protagonizó la movilización denominada “Pies Cansados” (liderada principalmente por mujeres), optó por regresar a sus comunidades para informar sobre el estado de sus demandas.
Rodríguez señaló que de los 17 puntos de su pliego petitorio —que incluye bases para docentes, infraestructura educativa y abasto de agua—, el gobierno de la maestra Delfina Gómez Álvarez solo ha dado respuesta a cinco.
“Levantamos el plantón hoy, pero es una retirada estratégica. Si no hay voluntad política para cumplir lo pactado en 2025, regresaremos con más fuerza el próximo 11 de abril”, sentenció el dirigente, quien no descartó buscar la intervención del Gobierno Federal ante el cierre del diálogo a nivel estatal.
En contraste, la fracción de la UPREZ dirigida por Germán Contreras se deslindó de la retirada y anunció que mantendrá el plantón frente a la sede del Poder Ejecutivo. Contreras denunció que el movimiento social enfrenta una “persecución selectiva” y aseguró que actualmente existen tres presos políticos bajo montajes judiciales.
Mientras una parte de la organización regresa a sus bases para reorganizarse, el centro de Toluca permanece con presencia de manifestantes, dejando claro que la crisis social en el Estado de México está lejos de resolverse.
La moneda queda en el aire para el próximo 11 de abril, mientras la administración de Delfina Gómez mantiene un hermetismo que los líderes sociales califican como “puertas cerradas”.


