* La presa alcanza alrededor de 87 por ciento de almacenamiento, por lo que autoridades pretenden llevarla al 90 por ciento para enfrentar el próximo estiaje……
Por Mireya Álvarez
La recuperación de la presa Valle de Bravo después de las lluvias de 2026 ofrece un respiro para el Sistema Cutzamala, pero está lejos de significar que el riesgo hídrico haya desaparecido, el embalse registra alrededor de 87 por ciento de almacenamiento y la expectativa es llevarlo hasta 90 por ciento, una reserva que permitiría enfrentar en mejores condiciones la temporada de estiaje de 2027, especialmente ante la posibilidad de temperaturas elevadas y condiciones climáticas adversas
La gobernadora Delfina Gómez Álvarez señaló que alcanzar ese nivel permitiría disponer de mayor certeza para enfrentar los próximos meses, particularmente después de los periodos críticos que atravesaron las presas del Cutzamala durante años recientes, cuando la reducción de los almacenamientos obligó a disminuir el suministro hacia el Valle de México y encendió alertas sobre la vulnerabilidad de una de las principales fuentes de abastecimiento de la región
Las lluvias registradas durante 2026 cambiaron considerablemente el escenario, Valle de Bravo recuperó millones de metros cúbicos y volvió a mostrar niveles que contrastan con las imágenes de extensas zonas descubiertas observadas durante la crisis, sin embargo, la recuperación también plantea un desafío, aprovechar la disponibilidad actual para prepararse antes de que nuevamente disminuyan las precipitaciones.
El objetivo de alcanzar 90 por ciento adquiere mayor importancia frente a las previsiones sobre una próxima temporada de calor intensa, debido a que mayores temperaturas incrementan la evaporación y elevan simultáneamente la demanda de agua en las zonas urbanas.
El Sistema Cutzamala abastece a millones de habitantes del Estado de México y la Ciudad de México, por lo que el comportamiento de Valle de Bravo tiene implicaciones que rebasan al municipio turístico y alcanzan buena parte de la Zona Metropolitana del Valle de México.
La recuperación del embalse tampoco elimina los problemas estructurales relacionados con fugas, sobreexplotación de acuíferos, pozos, crecimiento urbano y deterioro de redes de distribución, factores que mantienen bajo presión la disponibilidad del recurso.
El escenario actual representa así una oportunidad para fortalecer las reservas antes de 2027, porque una presa recuperada constituye una ventaja importante, pero no garantiza por sí sola seguridad hídrica, el verdadero reto será administrar el agua disponible, reducir pérdidas y evitar que una nueva sequía vuelva a colocar al Cutzamala al borde de otra crisis.


