* Hoteles y restaurantes del Edomex registran pérdidas y baja afluencia; la iniciativa privada apuesta por los Pueblos Mágicos para revertir el marcador antes del silbatazo final……
Por Mireya Álvarez
El balón ya rueda en las canchas de la Copa del Mundo 2026, pero en las cajas registradoras del comercio mexiquense el marcador no va como se planeaba, pese a la fiesta global que inunda Norteamérica, el sector empresarial del Valle de Toluca admite que la fiebre mundialista ha arrancado fría para la economía local, aunque no pierden la fe en una remontada de último momento.
Mientras el Estadio Banorte y otras sedes principales acaparan los reflectores y los miles de aficionados internacionales, el Estado de México, que compite en este escenario como un destino alterno de hospedaje y cultura, experimenta un panorama inesperado, un freno en las ventas y una afluencia turística notablemente baja.
Fernando Reyes Muñoz, líder de la Cámara Nacional de Comercio (Canaco) del Valle de Toluca, reveló que los sondeos internos pintan un escenario preocupante, debido a que negocios afiliados no solo reportan haber quedado lejos de las metas proyectadas, sino que acusan tickets de compra considerablemente más bajos de lo habitual para esta temporada.
“Lamentablemente sí está sucediendo la baja. No tenemos claro qué es lo que lo está propiciando, pero sí hay sectores que esperábamos tuvieran una mejor oportunidad a propósito de este evento internacional”, confesó Reyes Muñoz, sumándose al sabor agridulce que ya han manifestado otros gigantes gremiales como Concaem y Canirac.
Los sectores más golpeados por estas falsas expectativas son, previsiblemente, los hoteles y los restaurantes, diseñados originalmente para ser la primera línea de atención al visitante extranjero.
Para la Canaco, el error metodológico radica en encasillar el beneficio del Mundial únicamente en la comida y el hospedaje. El líder empresarial enfatizó que la entidad cuenta con una cadena comercial masiva que debe activarse como protagonista en lo que queda de la justa deportiva.
A pesar del trago amargo inicial, el optimismo empresarial se mantiene bajo la premisa de que “el partido no se acaba hasta que se acaba”. La apuesta ahora es el turismo de desborde; que los aficionados que asisten a los partidos en la capital del país aprovechen los días de descanso para explorar las entidades vecinas.
¿Cómo revertir el marcador? La iniciativa privada confía en la riqueza cultural del Estado de México para seducir a los viajeros rezagados antes de que termine el torneo, donde “Pueblos Mágicos” y con “Encanto”, tales como: Malinalco, Metepec o Valle de Bravo se perfilan como los principales atractivos para rescatar la derrama económica; y se busca incentivar que los turistas extiendan sus días de visita para conocer el patrimonio del estado.
El balance final y numérico de este impacto comercial tendrá que esperar a que concluya el campeonato global, por ahora, los 68 municipios que cobija la Canaco Valle de Toluca permanecen expectantes, esperando que el flujo de aficionados rompa el escepticismo y reactive las cuentas antes del silbatazo final.


