La gobernadora de Chihuahua, María Eugenia Campos , aseguró que se mantendrá en su papel de oposición, en defensa los intereses de su entidad y sus pobladores, sin temor a represalias.
“Yo ya no voy a parar… significa que voy a seguir siendo opositora. Significa que muchas veces los gobernadores nos mantenemos al margen por las participaciones o las aportaciones federales, por el apoyo extra que te pueden dar, porque no te ventaneen, por mantener una buena relación, porque tu misma gente te pide que tengas una muy buena relación con el Presidente o la Presidenta, pero están destruyendo este país”, afirmó la mandataria.
Campos subrayó que su tarea es proteger a los chihuahuenses desde la oposición, postura que se confirma ante las acusaciones en su contra de presunta traición a la patria por supuestamente permitir que agentes de la CIA participaran en un operativo para desmantelar un narcolaboratorio en la Sierra de Chihuahua, mismas que consideró “una mentada”.
“Esta situación del narcolaboratorio fue un aprendizaje de ya no parar de ser oposición; justamente porque están eliminando las instituciones, por lo que ha sido el trato para una servidora, otra vez violando la presunción de inocencia, mentira tras mentira, tras mentira”.
“Es una mentada, la verdad. Esto que está sucediendo en Chihuahua es una lucha por la seguridad, porque la droga no llegue a nuestras niñas o nuestros niños, y no es esta estrategia o pseudoestrategia de seguridad que tenía el expresidente López Obrador, de abrazos, no balazos”.
Agregó que su gobierno está dando la pelea al límite de sus fuerzas y capacidades, “tomando el mando único de 17 municipios en el estado, dignificando a nuestra policía”. Asimismo, destacó que en el país no hay ninguna entidad que “tenga el plan de incentivos que tiene nuestro cuerpo policial”.
En la conversación, aclaró que ella no tuvo conocimiento de la presencia de agentes de la CIA en el operativo y rechazó tener facultad para autorizarlo.
“La gobernadora de Chihuahua nunca gestionó, autorizó, ni estuvo enterada de que había agentes norteamericanos en Pinal, Morelos, Chihuahua, en los 250 mil kilómetros de territorio que tiene el estado de Chihuahua”.
Señaló que el Ejecutivo federal es el que, a través del Instituto Nacional de Migración y la Secretaría de Relaciones Exteriores tiene facultades para acreditar o no a los agentes estadunidenses.


