CULTURA

Conserva Edoméx monumentos y sitios de relevancia histórica y cultural

Cada 18 de abril se conmemora el Día Internacional de los Monumentos y Sitios, fecha instituida desde 1984 por el Consejo Internacional de Monumentos y Sitios (ICOMOS) en conjunto con la UNESCO, motivo por el cual la Secretaría de Cultura y Turismo invita a visitar los patrimonios de la entidad mexiquense para conocer su relevancia histórica, cultural y en algunos casos natural.

En los municipios de Teotihuacán y San Martín de las Pirámides emerge la zona arqueológica de Teotihuacán, uno de los sitios más importantes del México prehispánico que presentó el arte urbano más desarrollado entre las diversas civilizaciones de Mesoamérica, reconocido por la UNESCO como Patrimonio Cultural de la Humanidad.

Dentro de este sitio destacan las construcciones de La Ciudadela y el Templo de Quetzalcóatl, edificios religiosos, la Pirámide de La Luna, el Palacio de los Jaguares y la monumental y emblemática Pirámide del Sol, así como los conjuntos residenciales de Tetitla, Atetelco, Tepantitla y La Ventanilla.

Nopaltepec, Otumba y Axapusco comparten el Acueducto del Padre Tembleque, el cual se construyó en 1554 y concluyó hasta 1571, por 40 comunidades indígenas.

Esta magna obra facilitó llevar agua a pequeñas poblaciones del yermo Altiplano mexicano, ubicadas entre los actuales estados de México e Hidalgo. Este sitio también es reconocido por la UNESCO como Patrimonio Cultural de la Humanidad.

Una de las principales joyas arquitectónicas e históricas es el Convento de San Luis Obispo de Tolosa, ubicado en Tlalmanalco, considerada la más antigua de Latinoamérica ya que su construcción, hecha por la orden franciscana, data del año 1532.

En el exterior del Convento se ubica la Capilla Abierta en cuyos muros y arcos aún se aprecian elementos góticos, platerescos y tequitqui. Conserva en su memoria el proceso de evangelización en la Zona de los Volcanes y es considerada una de las más importantes de las 74 que existen en México.

El Templo de San Francisco Javier, que hoy alberga el Museo Nacional del Virreinato, en Tepotzotlán, es un claro ejemplo del estilo barroco novohispano. Su construcción inició en el año 1670 y concluyó en 1682.

En su interior hay diversos retablos dorados, los cuales están dedicados a San Francisco Javier, la Virgen de Guadalupe, y a la pasión de Cristo, por mencionar algunos.

El exconvento de San Agustín de Hipona, en Acolman, se edificó en el siglo XVI. Su bella portada renacentista es considerada la joya del plateresco en América.

El conjunto arquitectónico está integrado por la iglesia y el monasterio; la iglesia cuenta con una espaciosa nave, tres capillas, un bautisterio, antesacristía, sacristía cubierta con bóveda de cañón y piezas de servicio doméstico.

El monasterio se conforma por el claustro grande, la capilla doméstica, el claustro chico, una cocina, una portería, el portal de los peregrinos y un pequeño museo de pinturas y esculturas; ahí mismo se exhiben objetos arqueológicos y etnográficos. El claustro comprende 13 celdas.

Éstos son algunos de los monumentos y sitios emblemáticos del Estado de México que pueden ser visitados por el público en general, para conocer su relevancia histórica y cultural.

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