* GEM anuncia inversión millonaria para rehabilitar vialidades durante noviembre y diciembre, mientras permanece pendiente conocer las empresas contratadas, los precios unitarios y las garantías sobre la calidad de las obras……
Por Martha Romero
Mientras miles de automovilistas mexiquenses enfrentan diariamente calles deterioradas, baches profundos y vialidades que representan riesgos para su seguridad y patrimonio, el gobierno encabezado por Delfina Gómez Álvarez anunció una inversión de 298 millones 942 mil pesos para rehabilitar 275 mil metros cuadrados de superficie carretera durante noviembre y diciembre, recursos cuya aplicación deberá someterse a una estricta vigilancia para evitar desperdicios, sobrecostos y trabajos de corta duración.
La inversión representa un compromiso financiero considerable que obliga a las autoridades estatales a transparentar los contratos, identificar a las empresas responsables y explicar los criterios utilizados para seleccionar las vialidades beneficiadas, particularmente cuando el deterioro de las carreteras constituye una de las principales inconformidades de quienes diariamente utilizan la infraestructura estatal.
Del presupuesto anunciado, más de 59 millones 900 mil pesos corresponden al Valle de Toluca, región donde los daños en distintas vialidades han generado molestias ciudadanas, mayores tiempos de traslado y gastos adicionales para conductores que enfrentan desperfectos mecánicos derivados de las malas condiciones del pavimento.
La magnitud de los recursos también plantea interrogantes sobre los precios unitarios, los materiales empleados y los mecanismos de adjudicación, aspectos indispensables para determinar si el dinero público será ejercido bajo condiciones competitivas y criterios técnicos verificables.
Resulta igualmente necesario conocer cuántos kilómetros serán atendidos, qué tramos recibirán mantenimiento y cuáles serán las garantías exigidas a los contratistas, porque rehabilitar superficies sin asegurar su durabilidad podría traducirse en nuevas erogaciones durante los próximos meses.
Las autoridades deberán explicar si existen diagnósticos previos sobre el deterioro de las carreteras y mecanismos de supervisión que permitan detectar trabajos deficientes antes de autorizar pagos definitivos.
También será fundamental establecer responsabilidades frente a posibles incumplimientos y publicar avances físicos y financieros que permitan comprobar la correspondencia entre los recursos ejercidos y las superficies rehabilitadas.
La inversión anunciada no demuestra irregularidades, pero exige controles suficientes para impedir que los trabajos terminen convertidos en soluciones temporales.
Los mexiquenses necesitan vialidades seguras y duraderas, no únicamente anuncios millonarios que deban repetirse cada temporada de lluvias.


