* Protección Civil despliega puesto interinstitucional y advierte que casi el 65% de la entidad enfrenta riesgo de medio a muy alto……
Por Mireya Álvarez
El 65 por ciento del territorio mexiquense se encuentra en un nivel de vulnerabilidad que va de medio a muy alto frente a la temporada de lluvias, de acuerdo con el diagnóstico más reciente de la Coordinación Nacional de Protección Civil (CNPC), 81 de los 125 municipios del Estado de México presentan condiciones críticas ante precipitaciones torrenciales, concentrándose la mayor amenaza en el Valle de México, donde se tienen detectados 53 puntos rojos repartidos en 30 demarcaciones.
Para responder a contingencias mayores, los tres niveles de gobierno activaron de manera conjunta un Puesto de Comando Interinstitucional.
Laura Velázquez Alzúa, titular de la CNPC, subrayó que el problema trasciende el volumen de precipitación y responde a una crisis estructural generada por el tipo de suelo y el crecimiento de la mancha urbana.
“La naturaleza no puede ser detenida, la lluvia va a llegar. El sismo va a llegar. No sabemos cuándo, pero llegará. Aquí lo importante es que la población y sus gobiernos…debemos estar mejor preparados”, enfatizó.
La titular de la CNPC informó que el foco rojo en Ecatepec, al posicionarse como el municipio más vulnerable al registrar cinco de las zonas más críticas de anegación, toda vez que desde la bajada desmedida de corrientes pluviales desde la Sierra de Guadalupe hacia la planicie habitada rebasa con rapidez la capacidad de un alcantarillado insuficiente.
En tanto, dijo, en el oriente metropolitano, de los 59 municipios mexiquenses insertos en la zona conurbada de la capital, 44 presentan niveles severos de exposición a anegaciones, agravados por hundimientos del terreno, asentamientos en antiguas cuencas lacustres y alta densidad poblacional.
Ante ello, Velázquez Alzúa, urgió a los gobiernos locales a sustituir los esquemas globales por censos minuciosos que evalúen el peligro calle por calle e inmueble por inmueble, toda vez que subrayó que la estrategia busca que cada familia identifique si habita junto a un cauce o ladera inestable y conozca de antemano el refugio temporal asignado para una evacuación inmediata.


