* La entidad registró 2 mil 499 víctimas durante el primer semestre de 2026, mientras autoridades han identificado grupos dedicados a la ocupación ilegal de inmuebles……
Por Mireya Álvarez
El Estado de México se colocó como la entidad con mayor número de víctimas de despojo del país durante el primer semestre de 2026, al acumular 2 mil 499 casos, en medio de una problemática que afecta principalmente a propietarios de viviendas y terrenos ubicados en municipios con fuerte crecimiento urbano.
De acuerdo con cifras del Secretariado Ejecutivo del Sistema Na-cional de Seguridad Pública, durante los primeros seis meses del año fueron contabilizadas 15 mil 311 víctimas de despojo en México, delito cuya medición por número de víctimas comenzó formalmente este año.
El problema tiene antecedentes importantes en territorio mexiquense, entre enero de 2015 y marzo de 2025 se acumularon 42 mil 307 carpetas de investigación, mientras las denuncias relacionadas con despojo y delitos contra la propiedad aumentaron 8.75 por ciento durante los últimos dos años, según información de la Fiscalía General de Justicia estatal.
El caso de Carlota “N”, mujer de 74 años que en abril de 2025 disparó contra presuntos invasores de una vivienda de su hija en Chalco, colocó bajo los reflectores la problemática y la operación de personas y organizaciones que presuntamente buscan apropiarse ilegalmente de inmuebles.
Diez municipios concentran la problemática
La Fiscalía mexiquense identificó que Chalco, Chimalhuacán, Cuautitlán Izcalli, Ecatepec, Ixtapaluca, Naucalpan, Nezahualcóyotl, Tecámac, Toluca y Tultitlán concentraron 49.57 por ciento de los casos registrados entre 2018 y 2025.
}Investigaciones ministeriales también han detectado al menos 10 organizaciones presuntamente vinculadas con el despojo organizado, entre ellas el denominado Sindicato 22 de Octubre, señalado por actividades en Chalco, así como Los 300 o Unión 300, con presencia reportada en Ecatepec, Tecámac y Zumpango.
La problemática adquiere mayor complejidad por el déficit de vivienda social, el encarecimiento inmobiliario y la existencia de casas deshabitadas, factores que pueden favorecer ocupaciones irregulares, sin embargo, estas condiciones no eliminan el carácter delictivo del despojo ni el derecho de los propietarios a recuperar y proteger legalmente su patrimonio.


