* El segundo trimestre dejó 49 mil 842 personas ocupadas menos que un año antes, mientras el desempleo aumentó y los registros del IMSS muestran también una caída reciente del trabajo formal……
Por Edith Romero
El mercado laboral del Estado de México encendió una nueva señal de alerta, 49 mil 842 personas dejaron de aparecer entre la población ocupada en la comparación anual del segundo trimestre de 2026, un retroceso que contrasta no solamente con el comportamiento registrado al inicio del año, sino también con la tendencia nacional, donde el número de personas ocupadas continuó creciendo.
La cifra adquiere mayor relevancia porque aparece en la segunda economía estatal más importante del país y en una entidad que concentra uno de los mercados laborales más grandes de México, pero donde el tamaño de la actividad económica no necesariamente se ha traducido en empleos suficientes, estables y bien remunerados.
Entre abril y junio de este año se contabilizaron 8 millones 102 mil 275 personas ocupadas en territorio mexiquense, frente a 8 millones 152 mil 117 durante el mismo periodo de 2025.
La diferencia representa 49 mil 842 ocupados menos en doce meses y rompe con el comportamiento observado durante el primer trimestre, cuando el Estado de México había alcanzado 8 millones 132 mil 927 personas ocupadas, 127 mil 782 más que un año antes.
En apenas tres meses, por tanto, el panorama cambió de signo.
Edomex retrocede mientras el país avanza
La comparación nacional vuelve más preocupante el resultado mexiquense, mientras el Estado de México perdió ocupación en términos anuales, en todo el país se incorporaron 599 mil 334 personas a la población ocupada respecto del segundo trimestre de 2025.
México pasó de 59 millones 552 mil 660 ocupados durante los primeros tres meses del año a poco más de 60 millones durante el segundo trimestre.
El Estado de México caminó en sentido contrario.
Entre el primero y segundo trimestre de 2026, la población ocupada mexiquense disminuyó en 30 mil 652 personas. Esto no significa que todas ellas hayan perdido necesariamente un empleo formal, porque la medición incluye diferentes modalidades de ocupación, pero sí muestra un debilitamiento de la capacidad de la economía estatal para incorporar personas al mercado laboral.
La caída tampoco ocurrió de manera uniforme.
Los servicios profesionales, financieros y corporativos perdieron 177 mil 713 ocupados respecto del año anterior, convirtiéndose en uno de los principales focos de deterioro.
La construcción consiguió incorporar aproximadamente 103 mil 930 personas y la industria manufacturera alrededor de 96 mil 330, pero el crecimiento de estas actividades resultó insuficiente para compensar las pérdidas registradas en otros sectores.
Crece también la desocupación
Otro indicador refuerza la advertencia.
La Población Económicamente Activa disminuyó en 38 mil 767 personas, al pasar de 8 millones 397 mil 293 durante el segundo trimestre de 2025 a 8 millones 358 mil 526 este año.
Al mismo tiempo, la participación económica de la población de 15 años y más cayó de 58.4 a 57.4 por ciento.
El número de personas desocupadas que buscaban activamente trabajo también aumentó. Entre abril y junio fueron contabilizados 256 mil 251 mexiquenses sin empleo y buscando una oportunidad laboral, 11 mil 75 más que durante el mismo periodo del año anterior.
La tasa de desocupación pasó así de 2.9 a 3.1 por ciento, mientras el promedio nacional permaneció en 2.7 por ciento.
Son décimas porcentuales que podrían parecer pequeñas, pero detrás de ellas existen miles de personas y familias enfrentando un mercado que comienza a ofrecer menos oportunidades.
El empleo formal también pierde terreno
El problema no termina en las cifras generales de ocupación.
Los registros recientes del Instituto Mexicano del Seguro Social muestran otra señal que obliga a observar con mayor atención el comportamiento económico de la entidad.
El Estado de México alcanzó en mayo 2 millones 65 mil 623 puestos de trabajo registrados ante el IMSS, pero para julio la cantidad había disminuido hasta 2 millones 42 mil 698.
En solamente dos meses desaparecieron del registro 22 mil 925 puestos de trabajo formales, una reducción aproximada de 1.1 por ciento.
La disminución alcanzó tanto puestos eventuales como permanentes, estos últimos pasaron de un millón 716 mil 993 en abril a un millón 694 mil 620 en julio.
La Encuesta Nacional de Ocupación y Empleo y los registros del IMSS miden realidades diferentes y sus cifras no deben sumarse, pero ambas estadísticas apuntan hacia un mismo problema: el mercado laboral mexiquense perdió dinamismo durante los últimos meses.
Una economía grande que todavía debe generar bienestar
La contradicción resulta difícil de ignorar. El Estado de México representa alrededor de 9.1 por ciento del Producto Interno Bruto nacional, pero su fortaleza productiva continúa coexistiendo con bajos ingresos, informalidad y ahora señales de debilitamiento en la generación y conservación de puestos laborales.
Durante el primer trimestre del año, además, 80.5 por ciento de la población ocupada con ingresos especificados se encontraba en rangos de hasta dos salarios mínimos, mientras 45.2 por ciento percibía hasta uno.
Por eso el problema ya no consiste únicamente en preguntar cuántos mexiquenses trabajan.
También debe preguntarse qué empleos están encontrando, cuánto reciben, qué prestaciones tienen y cuánto tiempo pueden conservarlos.
Las cifras del segundo trimestre representan una advertencia para la política económica estatal. Atraer inversiones y anunciar proyectos resulta insuficiente si éstos no terminan convirtiéndose en puestos de trabajo sostenibles.
El Estado de México comenzó 2026 aumentando su población ocupada y llegó a la mitad del año perdiendo terreno frente a 2025.
La señal está encendida.
Ahora corresponde evitar que una reducción de casi 50 mil personas ocupadas termine convirtiéndose en tendencia.


