* El aumento de reportes registrados en La Paz enciende una alerta sobre la necesidad de reforzar inspecciones y prevención en viviendas, comercios, mercados y establecimientos de todo el Estado de México……
Por Mireya Álvarez
Las fugas de gas representan un riesgo cotidiano que exige fortalecer las medidas preventivas en los municipios del Estado de México, particularmente ante el deterioro de cilindros, tanques estacionarios, válvulas, mangueras y conexiones utilizadas diariamente en millones de viviendas y establecimientos.
Una señal de alerta se presentó en La Paz, donde Protección Civil municipal reportó 35 emergencias relacionadas con fugas durante el último mes y un incremento de hasta 30 por ciento en este tipo de llamadas.
Aunque estas cifras corresponden exclusivamente a ese municipio y no pueden generalizarse estadísticamente a toda la entidad, muestran la necesidad de revisar qué ocurre en el resto del territorio mexiquense y, sobre todo, de fortalecer una política preventiva antes de que una fuga termine en incendio, explosión, personas lesionadas o pérdidas humanas.
La propia Coordinación General de Protección Civil y Gestión Integral del Riesgo del Estado de México recomienda reportar inmediatamente las fugas y alejarse cuando persista el olor a combustible, además de evitar intervenir cuando se desconoce el producto involucrado.
El problema requiere atención especial en viviendas, restaurantes, mercados, tianguis, puestos semifijos, industrias y otros establecimientos donde diariamente se utiliza gas LP.
Reglamentaciones municipales mexiquenses ya contemplan medidas como mantener cilindros en buenas condiciones, utilizar reguladores y mangueras adecuadas, garantizar ventilación y retirar recipientes que presenten fugas o daños visibles.
Sin embargo, la prevención no debería depender únicamente de que ocurra una emergencia.
El reto para autoridades estatales y los 125 ayuntamientos es impulsar campañas permanentes de revisión, inspecciones preventivas y orientación ciudadana, además de vigilar las condiciones en las que operan comercios y establecimientos que utilizan gas.
La Coordinación estatal establece que, ante una emergencia, debe llamarse al 911, evacuar cuando sea necesario y seguir las indicaciones oficiales.
El incremento observado en La Paz debería funcionar como advertencia: una fuga detectada a tiempo puede corregirse; una instalación abandonada puede convertirse, en segundos, en una tragedia.


