El Consejo General del Instituto Electoral del Estado de México aprobó diversas acciones encaminadas a fortalecer la organización del proceso electoral de 2027, en el que se renovarán ayuntamientos y diputaciones locales, con énfasis en la paridad de género, la participación de mexiquenses residentes en el extranjero y la comunicación institucional del propio organismo.
Durante la sesión, las consejerías electorales avalaron medidas orientadas a garantizar condiciones de mayor equidad en la contienda, particularmente en materia de representación política de las mujeres, rubro que será uno de los ejes centrales rumbo a la elección local, considerada una de las más amplias por el número de cargos que estarán en disputa.
El Instituto también dio seguimiento a los trabajos relacionados con el voto de mexiquenses en el extranjero, con el propósito de ampliar la participación de quienes radican fuera del país y mantener su vínculo con la vida democrática de la entidad, para ello, se planteó reforzar mecanismos de difusión, acompañamiento e información, a fin de que más ciudadanos conozcan los requisitos, plazos y modalidades para ejercer este derecho.
Otro de los puntos que generó discusión fue el relacionado con nombramientos en el área de Comunicación Social, tema que abrió un debate interno entre integrantes del Consejo General, debido a la importancia estratégica que tendrá dicha área durante la ruta electoral, especialmente en un contexto donde la información pública, la claridad institucional y la atención a la ciudadanía serán determinantes para evitar confusión, desinformación o uso político de los procesos electorales.
Las determinaciones aprobadas forman parte de la preparación anticipada del proceso 2027, que implicará retos operativos, presupuestales y de organización para el IEEM, particularmente por la magnitud de la elección municipal y legislativa, así como por las nuevas exigencias en materia de inclusión, transparencia y fiscalización.
Con estas acciones, el Instituto busca llegar con mayor capacidad institucional al arranque formal del calendario electoral, aunque las discusiones internas evidencian que la organización de la elección no estará exenta de tensiones, sobre todo en áreas clave para la comunicación pública, la confianza ciudadana y la conducción técnica del proceso.


