* Responsabilizan a Zoé Robledo por escasez de camillas y desabasto de alimentos……
Derechohabientes y familiares de pacientes que acuden a la Clínica 251 del Instituto Mexicano del Seguro Social (IMSS) en el municipio de Metepec acusan directamente la responsabilidad del director general del organismo, Zoé Robledo, ante la severa crisis de atención y la falta de equipo básico.
Los ciudadanos señalaron que la deficiente administración federal mantiene a la clínica sin los recursos suficientes, obligando a los enfermos a enfrentar condiciones críticas de operación que evidencian el abandono institucional en el municipio del Estado de México.
Las quejas de los usuarios apuntan a que la indolencia de las oficinas centrales encabezadas por Zoé Robledo perpetúa un sistema de salud rebasado, donde las promesas de mejora chocan con la realidad cotidiana de las unidades médicas. Los afectados recalcan en sus testimonios que la escasez de insumos es el resultado directo de una planeación centralizada ineficiente que vulnera los derechos más elementales de los derechohabientes mexiquenses.
Denunciaron que la falta de camillas obliga a los pacientes a permanecer sentados en sillas durante largas horas de espera para recibir atención médica, situación afecta de manera directa a personas con diversos padecimientos, quienes deben soportar turnos prolongados sin contar con un espacio adecuado para su valoración o reposo dentro de las instalaciones.
Las denuncias enfatizan que la carencia de mobiliario médico esencial expone a los enfermos a un desgaste físico innecesario mientras aguardan la intervención del personal médico, ante ello, reprochan que las autoridades del instituto ignoren los llamados constantes para dotar a la clínica de los insumos materiales indispensables para una atención digna.
Los afectados también reportaron un presunto desabasto de alimentos para los pacientes que se encuentran internados en el área de hospitalización, ante ello, señalan que la falta de provisiones alimenticias afecta la recuperación de los enfermos, reflejando fallas graves en la cadena de suministro y distribución de víveres gestionada a nivel federal.
Las denuncias públicas exigen la intervención inmediata de instancias de supervisión para corregir el desabasto de comida y la escasez de insumos, advirtiendo que mantendrán las protestas y la difusión de evidencias hasta que la dirección nacional del instituto garantice el abasto completo y el funcionamiento óptimo de la unidad médica.


