* Tras cinco días de protesta sin respuesta, familias de la comunidad Cuadrilla de Sánchez acudieron al Congreso mexiquense; diputados ofrecieron gestionar atención inmediata y revisar la falta de docentes en planteles multigrado……
Por Mireya Álvarez
Padres y madres de familia de la comunidad Cuadrilla de Sán chez, municipio de Luvianos, acudieron al Congreso del Estado de México para denunciar el abandono que, aseguran, enfrentan escuelas rurales de la región sur de la entidad, particularmente por la falta de docentes y personal de apoyo.
Con una protesta pacífica que comenzó cinco días antes frente a la Escuela Primaria “Pedro Ascencio”, sin que, de acuerdo con los inconformes, fueran atendidas sus demandas por las autoridades educativas, y ante la falta de respuesta, decidieron trasladarse a Toluca para solicitar la intervención de los legisladores.
Uno de los principales reclamos es que el plantel opera con una sola profesora, quien además de impartir clases debe asumir tareas administrativas y de gestión, situación que, señalaron, limita la atención que reciben los estudiantes y afecta su formación académica.
Los padres advirtieron que el problema no es exclusivo de esta escuela, ya que aseguraron que existen numerosos planteles rurales en condiciones similares, particularmente en comunidades marginadas del sur mexiquense.
Durante el encuentro, el activista y comunicador Indalecio Benítez, quien acompañó a las familias, denunció presuntos actos de corrupción dentro del sistema educativo estatal y cuestionó el ascenso de funcionarios a cargos directivos, además, afirmó contar con documentación que, desde su perspectiva, debe ser investigada y pidió que el secretario de Educación estatal comparezca ante el Congreso para explicar la situación.
Ante ello, el diputado de Morena y presidente de la Comisión de Educación, Rigoberto Vargas Cervantes, junto con el diputado Javier Cruz Jaramillo, ofreció recibir la documentación y gestionar una respuesta ante la Secretaría de Educación y reconoció además que el problema de las escuelas unitarias y multigrado es una realidad en distintas regiones del Estado.
En tanto, los inconformes, explicaron que la matrícula reducida permite que un solo docente atienda varios grados, por lo que advirtieron que el esquema genera dificultades cuando el maestro se enferma, debe atender una emergencia o realizar actividades administrativas.
“Se enferma la maestra, no hay quien los atienda. Se va la maestra a atender alguna emergencia, los niños se quedan solos”, señaló Indalecio Benítez, por lo exigió incorporar auxiliares educativos o docentes de apoyo.
Los padres expusieron casos como el de Potrero Palmarillos, donde una profesora atiende a 14 alumnos y debe realizar un largo recorrido para llegar a la comunidad, que carece incluso de energía eléctrica, aunado a ello, mencionaron planteles de El Carrizal y otras localidades de Luvianos.
La problemática, señalaron, también implica riesgos para los menores, toda vez que en zonas rurales existen serpientes y alacranes y, ante una emergencia, la docente debe abandonar temporalmente el plantel para llevar al alumno afectado a recibir atención médica, dejando al resto de los estudiantes sin supervisión.
En este sentido, Vargas Cervantes reconoció que no existe en ese momento una cifra exacta de escuelas bajo este esquema, aunque estimó que son cientos de planteles, principalmente en comunidades alejadas del Valle de Toluca y la zona sur, aunque también existen casos en zonas montañosas del Valle de México.
El legislador reconoció que el rezago educativo es un problema que se arrastra desde hace años y señaló que el modelo de la Nueva Escuela Mexicana busca atender estas carencias, sin embargo, advirtió que la falta de atención puede favorecer la deserción escolar.
Finalmente, se acordó integrar una relación de las escuelas que carecen de docentes, especificando si son estatales o federales, para presentarla ante el secretario de Educación y solicitar soluciones, y los padres también plantearon la realización de una reunión directa con el funcionario.
No obstante, los inconformes insistieron en que la educación digna es un derecho de la niñez y llamaron a las autoridades estatales y organismos internacionales a atender lo que consideran una vulneración a ese derecho, además, denunciaron que, mientras persistan las carencias de personal, infraestructura y servicios básicos, las comunidades rurales continuarán enfrentando una profunda desigualdad educativa.


