La líder opositora venezolana y premio nobel de la paz María Corina Machado ha intentado regresar a Venezuela desde Panamá tres veces esta semana y en todas estas oportunidades se lo han impedido.
“Se le ha impedido volar desde Panamá. Permanece allí sin poder salir”, denunció el equipo de la exdiputada, quien salió de Venezuela el pasado diciembre para recibir en Noruega la medalla del Nobel de la Paz, después de permanecer cerca de un año en la clandestinidad para evitar ser detenida.
Con estos tres nuevos intentos, ya son “al menos siete” las veces que Machado ha tratado de volver a su país, indicó su equipo.
Uno de los intentos más recientes fue después del devastador doble terremoto ocurrido en Venezuela el pasado 24 de junio.
El 29 de junio, la líder opositora denunció que el gobierno venezolano cerró el espacio aéreo comercial para impedir su regreso al país desde Ciudad de Panamá, ya que planeaba viajar a Venezuela para apoyar a las víctimas de los sismos.
Según el diario The Wall Street Journal, el gobierno del presidente estadounidense, Donald Trump, que mantiene una estrecha relación con la presidenta interina venezolana, Delcy Rodríguez, habría impedido a Machado regresar a la nación suramericana.
Sin embargo, posteriormente, el subsecretario de Asuntos Internacionales de Narcóticos del Departamento de Estado de Estados Unidos, Cartwright Weiland, aseguró en una audiencia en el Congreso que no van a impedir el retorno de Machado a Venezuela.
“Ella es ciudadana venezolana y tiene derecho a volver”, aseguró Weiland el 15 de julio pasado.
El diario español ABC informó que viajó a Panamá para acompañar a Machado “en una travesía que debía terminar en Venezuela, primero por mar y, cuando esa posibilidad se frustró, por aire a través de las islas neerlandesas del Caribe”, algo que al final tampoco fue posible.
De acuerdo con el medio, una pequeña embarcación debía cruzar el Canal de Panamá el 21 de septiembre para situarse en el Caribe, pero la empresa que la proporcionó reportó una avería en uno de los motores que le obligaba a cancelar el servicio.
Como alternativa, el equipo de la líder opositora pensó en un avión que la dejara en Aruba, situada frente a costas venezolanas, y de ahí completar el último tramo. Según ABC, Panamá le expidió un pasaporte diplomático especial por razones humanitarias, que no implicaba concederle la nacionalidad panameña. Sin embargo, Aruba no autorizó el aterrizaje. Se planeó entonces volar hacia Curaçao y Bonaire, pero tampoco se autorizó su arribo a ninguna de las dos islas.


