* Más de cuatro décadas con un mismo dirigente, estados financieros que no han sido publicados y crecientes exigencias de auditorías colocan a Sindicato Nacional de Trabajadores del Infonavit en el centro de un debate sobre transparencia, democracia sindical y rendición de cuentas……
-Primera parte-
Karina Libien
Las promesas de democratizar los sindicatos en México parecen haberse quedado a medio camino en el Sindicato Nacional de Trabajadores del Infonavit (SNTINFONAVIT). Lejos de disiparse, las dudas sobre el funcionamiento interno de la organización crecen conforme la dirigencia insiste en que ha cumplido con la Reforma Laboral, mientras un sector de los trabajadores sostiene que la verdadera transparencia sigue ausente. Para ellos, el problema no es únicamente jurídico, sino de confianza: continúan sin conocer con precisión qué ocurre con los recursos que aportan mediante sus cuotas y por qué las cuentas del sindicato permanecen fuera del escrutinio de quienes las financian.
Un liderazgo que desafía el paso del tiempo
La historia reciente del SNTINFONAVIT parece desafiar el espíritu de la Reforma Laboral de 2019. Mientras el país impulsó cambios para fortalecer la democracia sindical, garantizar elecciones libres y favorecer la alternancia, la organización continúa bajo el liderazgo de Rafael Riva Palacio Pontones, quien ha permanecido al frente del sindicato durante más de cuatro décadas.
En ese periodo han cambiado gobiernos federales, directores del Infonavit, legislaturas y leyes laborales. Sin embargo, la estructura sindical permanece prácticamente intacta, situación que para numerosos trabajadores representa el mayor obstáculo para consolidar una representación verdaderamente democrática.
Aunque la permanencia de la dirigencia cuenta con reconocimiento legal, los inconformes sostienen que la legitimidad no se obtiene únicamente mediante una toma de nota o el cumplimiento de procedimientos formales. Afirman que la confianza sólo puede construirse cuando existe apertura, fiscalización y una rendición de cuentas permanente.
La diferencia entre cumplir y transparentar
La dirigencia sostiene haber cumplido con las obligaciones previstas en la Ley Federal del Trabajo al presentar estados financieros durante asambleas, someterlos a votación y registrar el procedimiento ante el Centro Federal de Conciliación y Registro Laboral, pero para numerosos trabajadores ese argumento no responde la pregunta central.
¿Dónde están los estados financieros completos?
Los inconformes consideran que entregar documentación durante un procedimiento interno y registrar un acta ante la autoridad no equivale a transparentar el uso del patrimonio sindical.
La diferencia es profunda.
Mientras los estados financieros permanezcan sin publicarse, nadie podrá conocer cuánto dinero ingresa por cuotas sindicales, cómo se administra, cuánto cuesta mantener la estructura directiva ni cuál es el destino de los recursos que aportan miles de trabajadores.
Para la base inconforme, la opacidad no termina cuando concluye una votación; termina cuando las cuentas pueden revisarse.
Documentos que nadie puede revisar
La dirigencia insiste en que el procedimiento cumplió con la legislación vigente.
Sin embargo, para un número creciente de trabajadores, la rendición de cuentas exige mucho más que satisfacer un requisito administrativo.
Si el sindicato asegura administrar correctamente el patrimonio colectivo, sostienen, debería publicar íntegramente sus estados financieros, permitir auditorías independientes y facilitar el acceso a la información financiera a cualquier afiliado.
Nada de eso ha ocurrido.
La ausencia de documentos verificables ha provocado que aumenten las solicitudes para que las autoridades laborales revisen el funcionamiento interno del sindicato y supervisen el manejo de los recursos provenientes de las cuotas sindicales.
Las preguntas siguen abiertas
Las dudas que hoy recorren distintas delegaciones del país siguen sin respuesta.
¿Cuánto dinero recibe anualmente el sindicato?
¿Cuánto cuesta mantener la estructura sindical?
¿Cuáles son las remuneraciones de la dirigencia?
¿Cómo se administra el patrimonio colectivo?
¿Qué controles existen para prevenir conflictos de interés?
La reciente defensa pública de la dirigencia evitó profundizar en estos temas.
Para numerosos trabajadores, esa omisión fortaleció la percepción de que la organización continúa privilegiando el cumplimiento de procedimientos sobre la transparencia efectiva.
La confianza se gana con apertura.
La confianza no se construye mediante comunicados, tampoco mediante discursos institucionales; se construye permitiendo que quienes financian la organización puedan revisar cómo se administra cada peso de su patrimonio.
Especialistas en materia laboral han señalado que la apertura financiera constituye uno de los pilares de cualquier democracia sindical moderna.
Cuando la información permanece reservada, inevitablemente aparecen dudas, especulaciones y cuestionamientos que terminan debilitando la legitimidad de la propia dirigencia.
Por ello, cada vez más trabajadores demandan auditorías independientes, información pública y mecanismos permanentes de fiscalización.
Un conflicto que apenas comienza
Lo que inició como un debate sobre estados financieros se ha convertido en un cuestionamiento mucho más amplio sobre el modelo sindical que hoy representa el SNTINFONAVIT.
Los trabajadores inconformes sostienen que la democracia no puede reducirse al cumplimiento de formalidades ni la transparencia a la entrega de documentos cuya consulta permanece restringida.
Exigen cuentas abiertas, información verificable y mecanismos que permitan conocer con precisión el destino de los recursos aportados durante décadas por miles de afiliados.
Porque, advierten, la democracia sindical no se mide sólo por la realización de elecciones o por el registro de actas ante una autoridad; se demuestra cuando la dirigencia acepta ser fiscalizada por quienes sostienen económicamente a la organización.
Y mientras las cuentas permanezcan cerradas, las preguntas sin respuesta seguirán pesando más que cualquier discurso sobre transparencia.
Continuará…


