* La comunidad rechaza el predio propuesto, no el proyecto educativo; acusan al presidente municipal de ignorar sus peticiones y advierten con endurecer los bloqueos si no hay una solución……
Por Mireya Álvarez
La construcción de un nuevo bachillerato en San Diego La Huerta, Calimaya, se convirtió en un conflicto social ante lo que habitantes de la comunidad califican como “cerrazón, falta de diálogo y desatención del presidente municipal, Omar Sánchez Velázquez”, quien, aseguran, se ha negado reiteradamente a recibirlos para discutir una alternativa al terreno propuesto para la obra.
Con una manifestación y un bloqueo pacífico a ambas vías de acceso a Calimaya en las inmediaciones del Mesón, los vecinos dejaron claro que “no están en contra de que llegue el plantel”, por el contrario, consideran necesaria la ampliación de la oferta educativa, pero rechazan que sea edificado en un predio reducido y vinculado a la iglesia, debido a que ese espacio es utilizado para festividades y actividades comunitarias.
De acuerdo con los testimonios recabados, el terreno inicialmente planteado apenas tendría alrededor de 900 metros cuadrados, aunque posteriormente habría sido modificado catastralmente a poco más de mil metros; frente a ello, la comunidad plantea utilizar una parcela de aproximadamente 4 mil 700 metros cuadrados, superficie que permitiría no sólo construir el plantel, sino también prever su crecimiento futuro.
Aunado a ello, los habitantes cuestionan que se pretenda instalar una obra de esta magnitud en un espacio limitado, prácticamente en el centro de la comunidad, donde, advierten, se comprometerían accesos y actividades tradicionales.
Pero el enojo no se limita al terreno, los pobladores acusan al alcalde de “evadir las reuniones solicitadas”, señalan que han sido convocados en diversas ocasiones y que el presidente municipal no se ha presentado las ocho veces, para escuchar directamente sus planteamientos, e incluso, afirmaron que una reunión prevista en Cabildo tampoco se concretó.
La ausencia del edil terminó por elevar la tensión, por ende, los manifestantes consideran inadmisible que un proyecto educativo pueda convertirse en motivo de confrontación por una decisión sobre el terreno, y también rechazaron lo que calificaron como una amenaza de retirar el apoyo si no permiten construir en el sitio planteado por el gobierno municipal.
El conflicto resulta especialmente delicado porque el proyecto “sí cuenta con un procedimiento formal de infraestructura educativa”, donde el IMIFE publicó el 4 de junio de 2026 la licitación pública nacional para la construcción del Bachillerato Nacional “Margarita Maza” en Calimaya, con etapas de visita al sitio, junta de aclaraciones y presentación de propuestas; es decir, “la disputa no es por rechazar la inversión educativa, sino por exigir que ésta se ejecute en un lugar que, a juicio de la comunidad, reúna mejores condiciones de superficie, crecimiento y convivencia con las actividades locales”.
Tras el bloqueo de más de dos horas, finalmente se abrió una posibilidad de diálogo. Los habitantes informaron que se acordó una reunión para el próximo lunes a las 11:00 horas con la Secretaría de Gobernación, el IMIFE, el alcalde Omara Sánchez, autoridades locales y una representación de la comunidad.
Donde la exigencia llegará a esa mesa con una postura definida; “reubicar el proyecto de los aproximadamente 900 metros cuadrados planteados por el municipio hacia el terreno comunitario de cerca de 4 mil 700 metros cuadrados”.
Para los habitantes, el mensaje es contundente: quieren la escuela, pero no aceptarán que una obra destinada a beneficiar a la comunidad termine imponiéndose sobre ella; y advierten que, si el gobierno municipal continúa sin escuchar, la movilización social continuará y las medidas de presión podrían intensificarse, al cerrar de nueva cuenta ambos sentidos de la carretera e impedir el acceso al municipio, en los próximos días.


