La Copa Mundial de Futbol 2026 no solo debe medirse por goles, turismo o derrama económica, sino por su capacidad de garantizar que la dignidad de las personas esté al centro antes, durante y después del evento, afirmó Víctor Leopoldo Delgado Pérez, Presidente de la Comisión de Derechos Humanos del Estado de México.
Aunque las sedes mexicanas serán la Ciudad de México, Guadalajara y Monterrey, la CODHEM subrayó que el Estado de México será un territorio estratégico por su conectividad, patrimonio cultural, movilidad metropolitana y alta afluencia de personas nacionales y extranjeras, por lo que la entidad debe prepararse con visión preventiva y enfoque de derechos humanos.
Delgado Pérez, señaló que los grandes eventos deportivos representan una oportunidad para promover inclusión, convivencia, cultura de paz y respeto; sin embargo, también pueden generar riesgos relacionados con seguridad pública, movilidad, acceso a servicios, trato discriminatorio, abusos en sectores turísticos o comerciales, afectaciones laborales y posibles vulneraciones contra niñas, niños, adolescentes, mujeres y personas en situación de vulnerabilidad.
Advirtió que la seguridad durante el Mundial no debe entenderse como control de multitudes, sino como facilitación de derechos. En ese sentido, toda actuación policial deberá sujetarse a los principios de legalidad, necesidad, proporcionalidad, racionalidad, rendición de cuentas y respeto irrestricto a la dignidad humana.
Ante ello, informó que, a través de sus Visitadurías, mantendrá observación activa en zonas de alta afluencia, con especial atención al actuar de las autoridades, operativos de seguridad y vialidad, así como a posibles actos u omisiones de personas servidoras públicas que vulneren derechos humanos.
El organismo también brindará acompañamiento conforme a sus atribuciones e iniciará expedientes de queja cuando existan posibles afectaciones a derechos humanos, vigilando que se adopten medidas inmediatas de protección cuando sea necesario.
La Comisión enfatizó que el futbol puede unir, emocionar y construir comunidad, pero el verdadero marcador estará en la capacidad de las instituciones para proteger a las personas. En el Mundial 2026, la victoria más importante será que la dignidad humana juegue los 90 minutos y llegue hasta el silbatazo final.


