* Apuesta por nuevo proyecto……
* La ex dirigente priista se suma a Somos México, organización que busca convertirse en partido y promete una alternativa política con cambios de fondo para el país……
Por Karina Libien
La salida de Carolina Monroy del Mazo del Partido Revolucionario Institucional marca un movimiento político significativo dentro del priismo mexiquense, donde durante años fue considerada una figura relevante y con peso propio, su decisión de abandonar el tricolor para integrarse a Somos México no solo refleja una ruptura personal con el partido que la formó, sino también un posicionamiento frente a los cambios internos que, desde su perspectiva, han transformado la esencia de esa fuerza política.
La también ex secretaria general del PRI explicó que su salida responde a una evolución interna del partido que ya no coincide con su visión ni con su trayectoria, al señalar que el instituto político en el que creció ha dejado de ser el mismo, lo que abre un debate sobre la identidad actual del priismo y su capacidad de retener perfiles con experiencia y formación institucional.
Monroy Del Mazo fue enfática al reconocer que su decisión no se basa en descalificaciones, sino en una lectura de contexto, donde considera que ya no existe un espacio para perfiles como el suyo dentro del PRI, lo que evidencia un distanciamiento profundo entre la estructura partidista actual y algunos de sus cuadros históricos.
Ruptura con el priismo tradicional
Durante años, Carolina Monroy Del Mazo fue vista como un cuadro sólido del priismo mexiquense, con una trayectoria que incluyó responsabilidades de alto nivel, su paso por la dirigencia nacional como presidenta interina en 2016, así como su labor como secretaria general y diputada federal, la colocaron como una figura de referencia dentro del partido.
Su salida no es menor, se trata de una política formada en las filas del PRI, que reconoce abiertamente el papel que esa institución tuvo en su desarrollo, pero que al mismo tiempo señala que el partido ha cambiado de manera estructural, dejando atrás prácticas, visiones y espacios que antes permitían la participación de perfiles diversos.
Este movimiento se da en un contexto donde el PRI enfrenta cuestionamientos sobre su rumbo, su identidad ideológica y su capacidad para adaptarse a nuevas dinámicas políticas, lo que ha derivado en la salida de diversos cuadros que buscan nuevas plataformas desde donde incidir en la vida pública.
Apuesta por una nueva alternativa política
La incorporación de Monroy Del Mazo a Somos México representa una apuesta por un proyecto emergente que busca consolidarse como partido político nacional, una organización que, de acuerdo con sus dirigentes, pretende ofrecer una alternativa real de operación, alternancia y gobierno frente a las opciones tradicionales.
La ex priista ha señalado que este nuevo espacio político nace con fuerza, con una visión ciudadana y con la intención de construir una propuesta distinta, lo que conecta con su decisión de dar un paso fuera del PRI y apostar por un esquema que promete cambios de fondo en la forma de hacer política en el país.
En este sentido, su incorporación también puede leerse como un mensaje sobre su compromiso con los mexicanos, al optar por integrarse a un proyecto que, aunque aún no cuenta con registro oficial, plantea una narrativa de renovación y transformación, en contraste con los partidos tradicionales que enfrentan desgaste y cuestionamientos.
Por ahora, la organización ha indicado que Monroy del Mazo no ocupará un cargo formal dentro de la estructura, ya que su labor estará enfocada en el trabajo territorial y en la consolidación interna del proyecto, una estrategia que apunta a fortalecer la base social antes de una eventual participación electoral.
Expectativas rumbo al registro y elecciones
El futuro de Somos México depende en gran medida del dictamen que emita el Instituto Nacional Electoral sobre su registro como partido político, un paso clave que definirá si esta organización puede competir formalmente en los procesos electorales venideros.
En caso de obtener el registro, el escenario político podría modificarse con la incorporación de nuevos actores, y la participación de figuras con experiencia como Carolina Monroy Del Mazo podría influir en la construcción de candidaturas competitivas, incluso de cara a las elecciones de 2027, posibilidad que ella misma no ha descartado.
El dirigente de la organización, Guadalupe Acosta Naranjo, ha señalado que la llegada de Monroy Del Mazo fortalece la pluralidad interna, subrayando que Somos México no responde a una sola corriente ideológica, sino que busca integrar distintas visiones en un proyecto común
La decisión de Monroy Del Mazo, más allá de un cambio de militancia, pone sobre la mesa el debate sobre la transformación de los partidos políticos en México y la emergencia de nuevas opciones que buscan captar a perfiles con experiencia, en un entorno donde la ciudadanía demanda resultados, transparencia y una nueva forma de hacer política.
Su salida del PRI y su integración a Somos México reflejan un momento de reconfiguración política, donde las lealtades tradicionales se ven cuestionadas y donde la construcción de nuevas plataformas se convierte en una apuesta para quienes buscan mantenerse vigentes en el escenario público, en medio de un electorado cada vez más exigente y crítico.


