* Entre las alternativas propondrá la liberación anticipada para personas de la tercera edad o internos que legalmente califiquen……
Por Martha Romero
Debido a que el sistema penitenciario del Estado de México registra una sobrepoblación de 158.74 por ciento, el Gobierno federal informó que ya analiza alternativas para erradicar la saturación, mismas que incluyen mecanismos de liberación anticipada para personas de la tercera edad o internos que legalmente califiquen.
Datos del Censo Nacional de Sistema Penitenciario Federal y Estatales (CNSIPEF-E), elaborado por el Instituto Nacional de Estadística y Geografía (INEGI), indican que los 21 Centros Penitenciarios y de Reinserción Social (CPRS) ubicados en territorio mexiquense tienen una capacidad instalada para 14 mil 481 personas, sin embargo, al cierre del 2025 alojaban 37 mil 468 personas privadas de la libertad, es decir, 22 mil 987 internos más.
En este contexto, el Gobierno federal adelantó que se pretende ampliar la infraestructura carcelaria a través de la posible construcción de nuevos penales sujetos al presupuesto.
El anunció se dio luego de que se informará que tan solo del 1º de octubre del 2024 a la fecha, capturaran a más de tres mil 367 delincuentes nuevos que se suman a dicha población saturada en las cárceles mexiquenses, entre los que incluso hay exalcaldes, secretarios de seguridad y funcionarios públicos acusados de nexos con el crimen organizado.
Las estadísticas alertan que está crisis responde a un alto flujo de ingresos anuales combinado con un severo rezago judicial, por lo que a nivel nacional se tiene registro que aproximadamente cuatro de cada diez reclusos que se encuentran en prisión preventiva no hayan recibido una sentencia definitiva.
En lo que al Estado de México se refiere, el informe refiere que 10 de los 25 centros penitenciarios con mayor hacinamiento a nivel nacional se encuentran en territorio mexiquense.
Entre estos casos se encuentra el centro penitenciario de Chalco, construido para albergar a 591 personas, que mantiene una población de 3 mil 840 internos, es decir, más de seis veces su capacidad.
También el centro preventivo de Zumpango registra una saturación superior al 500 por ciento de su límite original, seguido por los centros de Jilotepec y El Oro, los cuales rebasan el 400 por ciento de ocupación.
Mientras que el penal de Ecatepec, con espacio para mil 773 personas, reportó 6 mil 177 internos, lo que representa una sobrepoblación de 248%.
De acuerdo con lo revelado por el Censo Nacional de Sistema Penitenciario Federal y Estatales (CNSIPEF-E), la mayoría de la población interna procesada por delitos de fuero común como robo, narcomenudeo y homicidio, por lo que esta alarmante densidad impacta directamente en las condiciones de vida de los reos y vulnera de forma sistemática sus derechos humanos.
Organizaciones civiles han reportado que la falta de espacio impide una verdadera reinserción social, además de generar graves problemas de insalubridad, desabasto de servicios básicos y proliferación de enfermedades en las celdas.
Además de que la escasez de personal de custodia debilita la gobernabilidad interna de las instalaciones, elevando de forma constante el riesgo de riñas, motines y extorsiones entre la población reclusa.


