* Sin candidatos registrados, PRI, Morena y sus principales figuras comienzan a convertir baches, obra pública, gasto cultural y presencia territorial en armas de posicionamiento rumbo a la elección municipal……
Por Edith Romero
La elección municipal de 2027 todavía está lejos de las campañas formales, pero en las calles de Toluca la disputa política ya comenzó, el proceso electoral local arrancó oficialmente el pasado 14 de septiembre y la jornada se realizará el 6 de junio de 2027, sin embargo, apenas unos días después del inicio formal de la contienda institucional, actores partidistas comenzaron a ocupar espacios públicos, movilizar simpatizantes, instalar narrativas contra el gobierno municipal y utilizar problemas cotidianos como baches, deterioro vial y gasto en espectáculos como plataformas de posicionamiento político.
Los baches se convierten en bandera electoral
La muestra más evidente ocurrió esta semana, cuando la priista Melissa Vargas encabezó una movilización acompañada por militantes, ciudadanos y figuras del PRI para entregar miles de firmas al Ayuntamiento de Toluca, la exigencia central fue que parte de los recursos destinados a la Feria y Festival Cultural del Alfeñique fueran reorientados hacia la reparación de calles y vialidades, durante la protesta se exhibieron llantas dañadas, se criticó la situación de las calles y se cuestionó directamente al gobierno del alcalde Ricardo Moreno.
En ese frente aparecieron también Tania Hurtado, Shantall Zepeda y Aníbal González, nombres que comenzaron a circular en el análisis político local como parte de los perfiles que buscan conservar presencia territorial y partidista rumbo a 2027, ninguna de estas apariciones representa todavía una candidatura formal, pero sí exhibe un fenómeno característico de los meses previos a las definiciones partidistas, utilizar causas ciudadanas legítimas para mantener presencia pública, activar estructuras y medir capacidad de convocatoria.
La batalla por los números
El problema de los baches tiene una dimensión política porque ambas partes disponen de cifras para sostener sus respectivos discursos, el PRI presenta una ciudad deteriorada y sostiene que el gasto cultural debería ceder frente a necesidades urgentes de infraestructura, el Ayuntamiento responde con datos que muestran inversiones históricas en mantenimiento vial, durante 2025 el gobierno municipal reportó una inversión autorizada de 234 millones 442 mil 950 pesos para intervenir 255 mil 531 metros cuadrados de carpeta asfáltica, equivalentes a aproximadamente 45 mil baches, además, en marzo de 2026 anunció un nuevo programa intensivo con una meta inicial de 20 mil reparaciones durante el primer semestre.
La plataforma municipal de bacheo registra actualmente más de 38 mil intervenciones distribuidas en las 48 delegaciones, el dato permite advertir que existe una actividad importante de reparación, pero simultáneamente la persistencia de inconformidad ciudadana demuestra que el problema continúa teniendo suficiente fuerza para convertirse en bandera de oposición, especialmente después de una temporada de lluvias que aceleró el deterioro de numerosas vialidades y obligó al gobierno municipal a reforzar trabajos emergentes durante agosto.
El Alfeñique entra a la confrontación
La Feria y Festival Cultural del Alfeñique se ha convertido en otro terreno de disputa, para el Ayuntamiento representa uno de los principales escaparates culturales y turísticos de Toluca, el gobierno municipal anunció preparativos para una edición más amplia, conciertos, actividades gratuitas y coordinación de movilidad, seguridad y comercio, mientras desde la oposición se cuestiona si resulta justificable destinar decenas de millones de pesos a espectáculos cuando parte de la ciudad continúa enfrentando calles deterioradas, problemas de agua, alumbrado y servicios urbanos. L
a oposición ha estimado públicamente que la edición de 2026 podría costar alrededor de 70 millones de pesos, aunque el propio Ayuntamiento todavía no había transparentado al momento de esos señalamientos un presupuesto total definitivo para el festival, por eso esa cantidad debe mantenerse como estimación política y no como cifra oficial, el antecedente disponible es que para la edición de 2025 se reportaron alrededor de 59 millones de pesos, dato que ahora funciona como referencia dentro de la confrontación.
Todos quieren territorio
La verdadera disputa, sin embargo, supera el debate sobre baches o conciertos, Toluca es la capital política del Estado de México, concentra estructuras partidistas, dependencias estatales, organizaciones empresariales, universidades, medios de comunicación y una enorme capacidad de proyección, conquistar o conservar su presidencia municipal representa una posición estratégica rumbo al reacomodo político de 2027.
Por eso cada protesta, cada recorrido territorial, cada evento partidista, cada publicación en redes sociales y cada conflicto municipal comienza a adquirir una lectura electoral, el problema surge cuando la frontera entre participación ciudadana, posicionamiento personal y promoción anticipada comienza a diluirse, precisamente uno de los reclamos expresados durante el arranque del proceso electoral mexiquense fue la existencia de actores que desde semanas o meses atrás ya realizan actividades de promoción con evidente contenido político.
Todavía no hay candidatos, pero sí aspiraciones visibles
El IEEM todavía no ha registrado candidaturas para Toluca y sería incorrecto presentar como abanderados oficiales a quienes hoy aparecen encabezando movilizaciones o actividades públicas, sin embargo, políticamente resulta evidente que los partidos comenzaron a medir perfiles, estructuras y capacidad territorial, mientras el PRI busca recuperar presencia utilizando los problemas de servicios públicos como principal línea de ataque, Morena tiene el reto de defender la administración de Ricardo Moreno y demostrar que las inversiones anunciadas realmente están modificando las condiciones de la capital.
En las próximas semanas deberá observarse con atención quién paga espectaculares, publicidad digital, eventos, recorridos, brigadas, propaganda disfrazada de informes o campañas de posicionamiento personal, también será necesario seguir las quejas que eventualmente lleguen al IEEM por posibles actos anticipados, promoción personalizada o uso indebido de recursos públicos, porque la elección todavía no entra en campaña, pero la competencia por colocar nombres en la conversación pública ya comenzó.
Toluca llega así a la ruta de 2027 con dos batallas simultáneas, una visible en calles dañadas, obras, servicios públicos y presupuesto cultural, otra menos evidente, desarrollada dentro de los partidos por decidir quién encabezará las candidaturas, todavía faltan meses para las definiciones oficiales, pero la ciudad ya funciona como territorio electoral, y cada bache, cada firma, cada concierto y cada recorrido empieza a convertirse en una pieza de una contienda que formalmente apenas comienza.
Los datos sobre fechas electorales, bacheo y gasto citado arriba están respaldados por documentos oficiales y reportes publicados, mientras que las referencias a movimientos internos y aspiraciones se presentan expresamente como dinámica política y no como candidaturas confirmadas.


